«Él no aprendió nada, yo aprendí un montón»: Murray destapa el método Djokovic

El tenis, ese deporte de soledades compartidas, vivió un terremoto sísmico cuando en noviembre de 2024 las dos mentes más tácticas del Big 4 decidieron unir fuerzas. La alianza entre Andy Murray y Novak Djokovic fue un experimento romántico que duró seis meses y que hoy, con la perspectiva del tiempo, el escocés analiza con esa mezcla de autocrítica y humor que solo los genios se pueden permitir. En una entrevista exclusiva con SkySports, Murray ha dejado una sentencia que ya recorre el mundo: la verdadera lección no la recibió el alumno, sino el maestro.

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«Probablemente él no aprendió nada. Yo aprendí un montón», soltó el nacido en Glasgow con una sonrisa. La etapa, que se extendió hasta mayo de 2025, no arrojó títulos en las vitrinas, pero dejó una huella imborrable en la psique de Murray. Para el ex número uno del mundo, observar el día a día de Djokovic fue como entrar en un laboratorio de alto rendimiento: «Fue interesante ver cómo era su rutina en comparación con lo que yo hacía. Como entrenador, aprendes a comunicar tu mensaje y, sobre todo, a escuchar».

La paternidad como arma táctica

Más allá de las derechas y los reveses, Murray reveló que su faceta como padre fue su mejor herramienta en el banquillo. La madurez personal le permitió gestionar el ego de una leyenda como Djokovic desde una perspectiva más humana y comprensible. «Tener hijos me ayudó a ser más empático. Trabajar con alguien tan grande como él te muestra tus propias debilidades y qué cosas debes mejorar si quieres ser un gran entrenador», reflexionó el dueño de tres Grand Slams.

La experiencia con «Nole», que terminó con un balance de 12 victorias y siete derrotas, fue un curso intensivo de humildad para el británico. Murray admite que ver la estructura interna del serbio le permitió entender que, para guiar a un titán, no basta con saber de tenis; hay que saber de personas.

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¿El futuro coach de Sinner?

El retiro de Murray en los Juegos Olímpicos de París dejó un vacío en las canchas, pero su nombre no deja de sonar en los despachos. Recientemente, el rumor de que podría suceder a Darren Cahill en el equipo de Jannik Sinner ha encendido las alarmas, aunque Andy prefiere la cautela. Si bien ha tenido ofertas para volver al ruedo, su prioridad actual es la familia y evitar el desgaste de los viajes transoceánicos.

«Honestamente volvería a entrenar, aunque no ahora mismo», sentenció el doble medallista de oro olímpico. Lo cierto es que, aprenda o no el jugador, tener a Murray en el banquillo es garantía de mística. Mientras tanto, el mundo del tenis guarda el recuerdo de aquellos seis meses donde el Big 4 se redujo a una conversación privada entre dos amigos que lo ganaron todo.

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Leonardo Gil

Leonardo Gil

Periodista deportivo multimedia (UCAB) con más de 15 años de trayectoria en Meridiano TV e IVC. Especialista en análisis técnico del circuito ATP/WTA y director de Cancha Central.

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